¿Será capaz Apple de hacerlo de nuevo?

Si algo ha caracterizado las acciones que Apple ha realizado los últimos años han sido las revoluciones que han representado los productos que ha lanzado. Con el iPhone no inventaron el teléfono móvil, ni mucho menos, pero si que revolucionaron el concepto “teléfono móvil inteligente”, dejando como juguetes sin sentido los “smartphones” que habían existido hasta entonces. Marcó también un estándar que ha sido adoptado por la mayoría de fabricantes, quieran aceptarlo o no.

Con el iPad pasó más de lo mismo. No fue el primer tablet ni el que reunía las más espectaculares características técnicas imaginables (¿para qué sirve la potencia sin control?). Pero funcionaba, y lo hacía bien, muy bien de hecho y los desarrolladores se lanzaron a la aventura con lo que se retroalimentó el producto con nuevas funcionalidades y aplicaciones.

Snow Leopard, después de un discreto paso por Leopard, dejó en paños menores a los sistemas operativos de Microsoft que, habiendo perdido mucho terreno respecto a Apple con su Windows Vista, se tuvo que poner las pilas realizando su, para mí,  mejor producto en mucho tiempo: Windows 7, al que, a pesar de quedar aún muy por detrás de OSX, le podemos otorgar el meritorio título de “digno rival”.

Pero las mentes que trabajan por el futuro de la compañía de la manzana son inquietas y quieren seguir revolucionando el mundo (y seguir ganando dinero, no nos engañemos que Apple no es una ONG) . Todos los datos y analistas apuntan a que implantación del iPad, de iBooks y de iTunes U en la escuela es uno de los frentes que más activo se mantendrá a corto plazo. La revolución ha comenzado, pero para que el cambio de paradigma se haga una realidad hará falta la implicación de todos los agentes educativos.

Sirva como ejemplo de estos cambios la siguiente infografía basada en datos de este año de EEUU.

¿Qué os parece? ¿Hacía donde nos llevará el futuro? ¿Es pasado ya el futuro del que estamos hablando? ¿Estamos preparados realmente para prescindir del papel? ¿Nos estamos saltando algún paso?